Ingrid Cancino Romero

La mesa embrujada

Capítulo 1

Aquella noche fue pésima, estaba lloviendo, los relámpagos iluminaban una habitación en la que había una mesa. Tenía encima dos copas y una botella de vino, el señor Pérez tenía visita, acababa de comprar esa mesa y estaba contento, después de tomarse toda la botella se fue a acostar. Nadie olvidaría lo que sucedió después.

Eran cerca de las dos de la mañana cuando todos los que habitaban la casa se despertaron alarmados: algo se oía en la mesa, el señor Pérez fue a ver que pasaba y vio que de la mesa emergía el conde Dracula que usaba la mesa como tumba, después exclamo: « qui a osé déranger ma maison devrontmourir »  (que en español es: quien se haya atrevido a molestarme en mi casa tendrá que morir). Dicho esto agarró a Pérez con las manos heladas y se lo llevó con él a su tumba (la mesa) y no se volvió a saber de él.