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jueves, 17 agosto, 2017

Cornelia y el paisaje

Para la exposición "Unter freiem Himmel" (A cielo abierto) de la  Kunsthalle Karlsruhe se ha inspirado en un cuadro de un pintor paisajístico noruego. Aquí podéis leer el porqué del interés de Cornelia por los paisajes.

 Cornelia und Johan Christian Dahls Gemälde "Elblandschaft bei Dresden" (© Michael Orth)

Todos asociamos algo con un paisaje. Una determinada sensación, agradable o desagradable; una determinada época de nuestra vida o incluso nostalgia. A algunos os gustará más el mar, a otros la montaña... unos se encuentran más a gusto en la ciudad, otros prefieren la ciudad... o el campo. A veces, esa sensación de bienestar que asociamos a un determinado paisaje se refiere a nuestro hogar, a nuestra tierra, a la región en la que nos hemos criado. 

Estamos más influenciados por los paisajes de nuestra infancia de lo que creemos. Esto es lo que ha escrito Cornelia acerca del cuadro: "Paisaje del Elbe, junto a Dresde, a la luz de la luna" que ha pintado el noruego Johan Christian Clausen Dahl . El cuadro está colgado en la Kunsthalle Karlsruhe y Cornelia lo ha seleccionado para escribir algo en el contexto de la exposición "Unter freiem Himmel" . Kisten Voigt, la directora de la exposición, había invitado a 53 escritores y científicos a que escribieran textos acerca de los cuadros de los paisajes del fondo del museo. 

Johan Christian Clausen Dahl "Elblandschaft bei Dresden im Mondschein", 1823 (Abbildung zur Verfügung gestellt von der Kunsthalle Karlsruhe)


* Cornelia, ¿por qué has buscado precisamente este paisaje?

Los ingleses dirían ahora: eres alemana y estás obsesionada con la luna.
Es lo que dicen los ingleses acerca de nosotros. Dicen que los alemanes estamos obsesionados con la luna y el bosque. Me lo contó una vez un periodista inglés que me entrevistó en Londres hace un tiempo. Vamos, que ese es uno de los motivos y el cuadro me pareció interesante porque descubrí en él comienzos de modernidad. Y esa persona a la luz de la luna. Y ahí está el Elbe... eso también me llamó la atención. Lo cierto es que lo decidió de manera muy intuitiva y fue luego cuando me puse a pensar en qué podría escribir sobre él. Cuando me puse a investigar acerca del artista, descubrí que se trataba de un noruego que había vivido en Alemania echando siempre de menos sus montañas de noruega, pero sin regresar a su país. Por eso las pintaba con frecuencia.

* Has escrito que uno está influenciado por las imágenes de su infancia. Ahora te has buscado este cuadro... ¿Se corresponde de algún modo al paisaje de tu infancia?

Hmmm, en Dorsten había un río, claro, un canal y el río Lippe.

* Pero no es exactamente el paisaje de tu infancia y juventud. Y tampoco estuviste mucho tiempo allí.

Es verdad. Y el agua. El río. Los ríos siempre van a algún lado. Quizás se vislumbre en ello mi nostalgia por el mar, ya que todos los ríos desembocan ahí. Hoy no me podría imaginar vivir en un lugar que no tuviese mar.

* ¿Y cuál sería el paisaje de tu infancia?

No he visto el mar hasta que cumplí los 12 o los 13 años. El paisaje de mi infancia es el westfaliano (noroeste de Alemania verde... rural... aunque con la zona industrial en el horizonte. Siempre ese contraste.

* ¿Y en tu cabeza? ¿Son esos paisajes de infancia o más bien los de los libros?

Por supuesto, muchos de ellos salieron de los libros, eso es cierto. Paisajes ingleses y los sueos de Astrid Lindgren. Cuando viajé por primera vez a Suecia, sus paisajes se me ofrecían ya como familiares. Y claro, Karl May. América. Siempre. Y Mark Twain. El Mississippi. Y sigo sin haberlo visto... Los barcos a vapor... He leído cien veces Tom Sawyer. Creo que el Mississippi ya era una nostalgia desde mi infancia. Pero es ahora cuando me doy cuenta, desde que vivo en EE UU. Los primeros hombres de los que me enamoré eran actores americanos de las películas. Ya me sentía muy influenciada por todo lo americano. También por su música.Me gustaba ver Big Valley , con Lee Majors. Y en Bonanza me gustaba Adam, el hermano raro. Y claro, William Shatner como Captain Kirk.

Pero ahora nos vamos. Vamos a quedarnos con Cornelia y los paisajes. Cornelia no ha vivido en el paisaje de su niñez durante mucho tiempo. Primero subió al norte después de la secundaria en Hamburgo, donde vivió hasta 2005. Y luego se fue a América. El lugar de la nostalgia. Y ahora está su nuevo hogar. En California. El hogar de la familia del rancho Barkley en el valle grande.
Al principio, vivió en Beverly Hills durante un par de años, pero en algún momento buscó más paz y reclusión. Y la proximidad al mar. Todo esto lo encontró en Malibu. Y volvió a crecer su segunda pasión además de escribir: pintar e ilustrar.

Cornelia in der Ausstellung "Unter freiem Himmel" vor Eugen Brachts Gemälde "Die Wüste Araba" (© Michael Orth)

En la exposición: "Cornelia Funke. Zauberwelten", que está abierta paralelamente a la de "Unter freiem Himmel" (hasta el 27 de agosto), hay unos enormes cuadros que pintó Cornelia en Malibú. colgar unos cuadros grandes que Cornelia ha pintado en su estudio en Malibú, y puesto que en estos momentos Cornelia disfruta especialmente de pintar, está especialmente contenta por participar en esta exposición y de que  Kirsten Voigt le haya invitado a participar.

En los libros de Cornelia se pueden encontrar muchos paisajes que dan a las historias un lugar para desarrollarse. Y por lo general también tienen un significado para la vida de Cornelia. Venecia, por ejemplo, la ciudad de la laguna, que Cornelia ha visitado a menudo. Especialmente en otoño y en invierno, este lugar tiene un encanto especial para ella. Y la ciudad aporta a "El señor de los ladrones" un ambiente de por sí fantástico. Por otra parte, Venecia es una ciudad ideal para los niños que necesitan hacer frente solos a la vida. Por ejemplo, es una ciudad sin automóviles. Y un escondite muy bueno, con todas esas callejuelas sinuosas.

 

Balestrino in Ligurien ((© Warner Bros. Pictures)

Y luego hay otro paisaje nostálgico para Cornelia: el británico. Cornelia viaja regularmente al Reino Unido. Y allí le encanta estar en el campo. Salisbury en el condado inglés de Wiltshire ha crecido en su corazón con su impresionante catedral. Y también el libro de Cornelia "El jinete fantasma" se desarrolla allí.

Salisbury ((© Michael Orth)

In "Drachenreiter" lässt sie Lung und Schwefelfell in ihrer alten Heimat Hamburg zwischenlanden, und in ihren Spiegelwelt-Büchern lässt sie für jeden Band andere Landschaften und Länder zum Abenteuer- und Reiseschauplatz werden.

Auf der Webseite Handlungsreisen.de sagt Cornelia im Interview:

Für mich ist das fast so, als wenn ich mir die Leinwand aussuche, auf der ich malen will. Der Maler kann nicht ohne Leinwand malen und die Farben einfach in die Luft pinseln, und genauso brauche ich immer einen geographischen Ort, um dort meine Geschichte spielen zu lassen.

Cornelia glaubt, dass nichts mehr inspiriert und Kraft gibt als die Natur:
Malerei, Musik, fast jede Metapher ist auf irgendeine Weise von den Landschaften inspiriert, die uns umgeben, vom Himmel über, von der Erde unter uns, von Pflanzen, Tieren, dem Wetter…. es gibt nichts, was Menschen erschaffen, das nicht von der Natur inspiriert ist. Leider sind wir uns dessen nur immer weniger bewusst, aber wir werden es spätestens dann merken, wenn es diese Quelle der Inspiration nicht mehr gibt und alles, was uns umgibt, menschengemacht ist. In der Welt will ich dann aber bestimmt nicht leben.

Cornelia vor Pissarros Gemälde "Junimorgen bei Pontoise" in der Kunsthalle Karlsruhe (© Michael Orth)


¿Qué paisaje te inspira? ¿Tenéis también un paisaje de nostalgia... un lugar? Escríbenos y cuéntanoslo. Todo lo que se te ocurra acerca del tema paisaje. O dibujadnos vuestro paisaje favorito, tal como hizo Johan Christian Dahl al pintar sus montañas, su hogar en Dresde.

 

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